En el reino de Malaria, el mal es un buen negocio. Cada año, el reino organiza una gran Feria de la Ciencia del Mal en la que se exhiben los diabólicos inventos en los que los trece científicos malvados de Malaria han pasado el año trabajando. El rey Malbert, dirigente de Malaria, informa entonces tranquilamente al resto del mundo de que les lanzarán el invento malvado vencedor a menos que desembolsen una suma desorbitada de dinero. El mundo acaba pagando y Malaria prospera. Pero no siempre fue así.
En Malaria, si naces con una joroba en la espalda tienes una única opción: te envían a la Escuela de Igors, donde te prepararás para adquirir un máster en “hablar como un tarado” y dedicarte a una vida de servidumbre como ayudante de laboratorio de uno de los científicos malvados de Malaria. Pero un Igor, no contento con vivir como esclavo de su amo, el Dr. Glickentstein, se atreve a soñar con convertirse él mismo en científico malvado y cosechar todo lo que ese cargo acarrea: la fama, la fortuna y, naturalmente, la chica. Cuando el destino interviene y el Dr. Glickenstein mete la pata con su propio invento y provoca accidentalmente su muerte, Igor aprovecha la oportunidad que se le brinda para intentar hacer realidad su sueño.
Igor decide ocultar la muerte de su jefe y, con la ayuda de sus propias creaciones experimentales secretas Cerebro, una criatura en un bote más bien escaso de sesos, y Scamper, un conejo con un serio deseo de morir aunque, por mucho que lo intenta, no lo consigue), decide ponerse a construir el invento más malvado jamás creado: un enorme y feroz monstruo, diseñado para sembrar el pánico a su paso. Por desgracia, la bienintencionada pero torpe ayuda de Cerebro hace que algo se tuerza y el malvado monstruo de Igor resulta ser una chica y, lamentablemente para Igor, la cosa más dulce del mundo.
A medida que avanzan los ensayos, Igor, para horror suyo, empieza a enamorarse de su monstruo de gran corazón y acaba por darse cuenta de que ser un científico malvado es mucho más duro de lo que imaginaba. Por si fuera poco, el actual poseedor del título de científico malvado de Malaria, el Dr. Schadenfreude, ha descubierto a Eva y está empeñado en robársela. Schadenfreude es un tramposo maquinador que año tras año logra ganar la Feria de la Ciencia del Mal a base de robar las ideas de los demás científicos y este año ha decidido que, además de lograr el invento ganador, va a apoderarse del trono del rey Malbert y el monstruo va a ayudarle a ello. Schadenfreude, con la ayuda de su implacable novia Jaclyn, envía a Igor por el conducto de reciclaje de Igors y roba a Eva, decidido a completar su programación malvada y cumplir su despiadado plan de gobernar Malaria.
Entrada libre a la proyección hasta completar aforo.
|